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Los expertos mundiales sobre cambio climático que se reúnen estos días en Bangkok apuestan por enterrar el dióxido de carbono (CO2) que emiten las grandes instalaciones industriales para evitar que se extienda por la atmósfera.
La idea propuesta es enterrar el CO2, uno de los principales gases de efecto invernadero, en antiguos yacimientos de petróleo o de carbón, o en el fondo de los océanos. Una vez enterrado, ya no contribuiría al calentamiento de la Tierra.
Ésta es una de las posibilidades examinadas por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), que se reúne en la capital de Tailandia para analizar la forma de reducir el calentamiento global.
Sin embargo, la presión política y las posturas de China y Estados Unidos están dificultando las conversaciones. Todos están de acuerdo en que hay que actuar con rapidez para frenar el cambio climático, pero las soluciones que defienden los expertos topan con la presión que ejercen las delegaciones gubernamentales.
Representantes de algunas naciones en desarrollo denuncian que el informe de la cumbre se está redactando siguiendo las conveniencias de los países ricos. La Unión Europea (UE), por su parte, pidió ayer a los países en vías de desarrollo que adopten medidas inmediatas para reducir los gases contaminantes y que dejen de acusar a las naciones desarrolladas de su propia falta de actuación. |
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